sábado, 4 de julio de 2009

Darte gracias aunque no me lo pidas...

Sos el responsable de esta risa en mi rostro, de la sonrisa en mi alma...
Responsable en parte del reencuentro conmigo misma y el universo que estaba necesitando.
Tu amable modo de pedir permiso...
Es verdad que somos todos parte...
que las casualidades no existen...
que los deseos se presienten
segundos, días, horas o años antes de alcanzarlos.