miércoles, 19 de agosto de 2009

La ciudad de los niños perdidos


"Protegedme de la sabiduría que no llora,
de la filosofía que no ríe
y de la grandeza que no se inclina ante los niños."
Khalil Gibran
La ciudad se duerme sobre su herencia
sucia, dolorida, hambrienta.
La ciudad brilla y no alumbra.
Entre sombras
juegan a las escondidas los gigantes.
Entre penumbras
corren y saltan los pequeños sabios.
Doncellas y príncipes descalzos
desterrados de Amor
naufragan entre asfalto latas y basura.
Indiferentes al afecto por costumbre.
Invisibles a todos
viajan dentro de algún sueño.
Desamparadas miradas,
sonrisas ingenuas transformadas
y travesuras que han dejado de serlo.
Te rindes antes de empezar
cuánto duele eso.
Lo se, es que no encuentras resuello ni descanso...
solamente, soledad y desamparo.
Y a dónde se habrán ido
el abrazo, el cobijo, el beso...
La caricia no llega,
la realidad golpea
y da vuelta la cara.
Te pido perdón por todos
aunque no alcance,
aunque no alivie tu dolor ni el mío.
Perdón otra vez, por siempre.
Estoy en deuda contigo.


Hoy más que nunca,
necesito un pensamiento alegre para poder volar.
Por qué te fuiste tan pronto...

6 comentarios:

amor que soy dijo...

el perdón es solo un entenderse mejor, no hay mal cometido que haya que perdonar

pero hay abrazos y fe y besos y cariño y apoyo y amor real, eso lo hay todo

delivery post-crucifixión dijo...

Hermosas y conmovedoras palabras...!

Cariños!

R.P.

Marcelo dijo...

Yo sé cómo te llega este drama. Si le llegara a toda la sociedad con la misma intensidad, no existiría.
Un beso

Angus dijo...

Bellísimo poema.

Magah dijo...

No se puede pasar por los niños sin que ellos te modifiquen, el problema es cuando nunca pasas por ellos, solo los miras desde otra vereda.
Hay que bajar a las trincheras, ensuciarse y respirar de su aire para sentir su dolor.

No es para todos.

Un abrazo

MAGAH

Mónica dijo...

Hola Magah, es justamente esto lo que me duele y seguramente que es mi error pretender o desear que todos vengan a estas trincheras, sin ver que también hay quienes pelean la misma batalla pero en distintos frentes. Lo que me resultará siempre imposible de comprender Magah es la indiferencia.
Gracias por tus palabras como siempre.
Un abrazo grande